
Lo que inició como un día común en distintas localidades del sur de Israel se convirtió en una situación inusual, luego de la aparición repentina de miles de abejas que formaron densos enjambres en calles, fachadas y zonas comerciales.
El fenómeno, conocido como enjambrazón —cuando una colonia se divide y la reina abandona la colmena con miles de obreras en busca de un nuevo hogar—, provocó preocupación entre la población al observarse agrupaciones masivas en espacios públicos.
En ciudades como Netivot, los enjambres se extendieron rápidamente desde estacionamientos y centros comerciales hacia viviendas e infraestructura urbana, obligando al cierre temporal de negocios y resguardo de habitantes.
Incluso, se reportó la presencia de abejas en áreas cercanas a un aeropuerto, donde afectaron de manera momentánea la operación de aeronaves militares.
Ante la magnitud del evento, autoridades locales emitieron un llamado urgente a la población para permanecer en casa, mantener puertas y ventanas cerradas y evitar cualquier contacto con los enjambres.