A sus 22 años, Isaac del Toro se ha ganado ya el título de ciclista más importante en la historia de México. Originario de Ensenada, Baja California, el corredor hizo historia el domingo al terminar tercero en el Tour de Francia, convirtiéndose en el primer mexicano en subir al podio de la carrera de ciclismo de ruta más prestigiosa del mundo.
Del Toro compitió como parte del UAE Team Emirates, el equipo más dominante del pelotón, cuyo capitán, el esloveno Tadej Pogačar, se coronó campeón por quinta ocasión. El podio lo completó el belga Remco Evenepoel en segundo lugar.

El resultado no solo representa la mejor actuación de un mexicano en la categoría más alta del ciclismo, sino que llegó acompañado de otro logro: Del Toro se adjudicó también la clasificación de los jóvenes en su primera participación en la ronda francesa. La presidenta Claudia Sheinbaum felicitó públicamente al ciclista, sumándose a la ola de reconocimiento que despertó en el país.
Una caída que pudo terminar su carrera
El camino hasta el podio parisino no fue sencillo. En México, el ciclismo enfrenta un contexto adverso: la federación nacional atravesó años de inestabilidad, los recursos estatales destinados al deporte se han reducido y la Vuelta a México, antes un evento emblemático, no se disputa desde hace diez años. Del Toro, conocido como «el Torito», comenzó a darse a conocer mediante videos en redes sociales y fue reclutado por gestores del ciclismo mexicano cuando tenía apenas 15 años, mudándose después a Europa.
Hace cuatro años, durante un entrenamiento en las montañas de San Marino —sede del equipo mexicano Monex—, Del Toro sufrió una caída grave: se fracturó el fémur y una arteria resultó cortada tras el impacto contra un muro, lo que provocó una hemorragia severa y obligó a evacuarlo en helicóptero. Permaneció hospitalizado más de dos semanas y requirió tornillos y una placa metálica para reconstruir el hueso. Los médicos estimaron que tardaría entre seis y nueve meses en volver a caminar; sin embargo, el ciclista retomó la actividad sobre la bicicleta apenas un año después del accidente, y poco más de un año más tarde ya sumaba una victoria de etapa en el Tour de l’Avenir.
Un ascenso meteórico

Desde entonces, la progresión de Del Toro no se ha detenido. En este Tour de Francia 2026 ganó la segunda etapa, en un gesto que Pogačar tuvo hacia su compañero al cederle la victoria en el esprint final. El corredor bajacaliforniano suma además triunfos en la Vuelta a Burgos y el UAE Tour, dos campeonatos nacionales y 17 victorias solo durante 2025.
El precedente más cercano en el ciclismo mexicano es Raúl Alcalá, primer connacional en correr una Gran Vuelta y ganador de dos etapas del Tour de Francia a finales de los años ochenta. Del Toro, sin embargo, ya empieza a acercarse a esa marca histórica.
Su relación con Pogačar se ha convertido también en un fenómeno mediático: la prensa especializada los apoda «el rey y el príncipe», y el propio esloveno ha reconocido públicamente el talento de su compañero, llegando incluso a imitar el gesto de saludo característico del mexicano. Del Toro, por su parte, ha bromeado diciendo que Pogačar tiene mejor carácter que él para ser mexicano, comentario que sus seguidores han adoptado como una especie de «adopción» simbólica del esloveno.
Otro triunfo latinoamericano
La edición 2026 del Tour también dejó un logro para Sudamérica: el ecuatoriano Richard Carapaz se coronó campeón de la montaña por segunda vez en su carrera —tras haberlo logrado también en 2024— luego de ganar las etapas 18 y 20, superando al belga Remco Evenepoel y al estadounidense Sepp Kuss en la clasificación de la montaña.
